El escrito, atribuido a un supuesto grupo autodenominado “Justicieros de la Frontera”, advierte a los propietarios de negocios que no entreguen grabaciones de sus cámaras de seguridad a la policía. En caso contrario, los amenazan de muerte.
El mensaje, sin embargo, resulta contradictorio, ya que mientras el grupo asegura que busca “brindar paz” a la ciudad, intimida a quienes colaboren con las autoridades en la lucha contra la delincuencia. Esto ha despertado dudas sobre su verdadera procedencia, y no se descarta que se trate de una maniobra de grupos criminales o incluso de una macabra broma.
Hasta el momento, ni la Policía Nacional ni el Ministerio Público se pronunciaron sobre el hecho, lo que mantiene la inquietud en la zona fronteriza. Comerciantes manifestaron su temor ante la amenaza y esperan que se refuercen las medidas de seguridad para garantizar que la ciudadanía pueda colaborar con la justicia sin miedo a represalias.
📌 Se aguarda la investigación sobre el origen de estos panfletos y el pronunciamiento oficial de las autoridades.