Durante el procedimiento también fueron hallados y destruidos 1.800 kilos de ramas de supuesta marihuana en proceso de secado, además de tres campamentos precarios con diversos enseres.
El operativo fue ejecutado por agentes especiales del Departamento Regional N.º 1 de la SENAD, con apoyo de las Fuerzas Especiales y el Ministerio Público. La intervención fiscal estuvo a cargo de la asistente fiscal Blanca Dávalos, por expresa instrucción de la agente fiscal Sarita Bonzi, de la Unidad Especializada en la Lucha contra el Narcotráfico.
Por disposición judicial, las evidencias fueron incineradas en el lugar, previa extracción de muestras que serán sometidas a análisis laboratorial.